Sabes que estás en America si...

Imagina que te levantas un buen día y no sabes donde estás. No reconoces la cama, ni la habitación, ni la casa, ni el vecindario. Tu única salida para averiguar dónde estás es salir a la calle en busca de signos conocidos. 
Sales a la calle y
- al cerrar la puerta de la casa, compruebas que ésta es de madera;
- caminas y caminas metros y metros y más metros donde sólo divisas casas de madera, parecidas a la misma donde tu estabas al despertarte. Casas con jardín, sin una valla de separación entre los terrenos;
- la gente te saluda con una sonrisa;
- al querer preguntarles, descubres que ellos ya han desviado la mirada y continúan con su trayecto impasibles;
- llegas a lo que parece el centro de un pueblo;
- en los bajos de unas casas similares a todas las que has visto hasta ahora (aunque éstas se encuentran más juntitas las unas con las otras), hay unas tiendecitas viejas vendiendo objetos viejos y poco apetecibles para comprar;
- divisas todo tipo de iglesias de todas las religiones que puedas imaginar;
- parques verdes rodean pequeños columpios donde los niños juegan sobreprotegidos;
- te alejas de esta especie de centro del pueblo y vuelven a aparecer multitud de casitas como la primera, casitas de madera, viejas, arregladas, con un jardín más o menos cuidado;
- al cabo de dos o tres o cuatro horas caminando divisas unos edificios sin ningún tipo de atractivo, edificios rectangulares con una singularidad: el cartel que anuncia lo que hay dentro del edificio es impresionantemente grande. Y vislumbras las siguientes marcas comerciales:
- Target, supermercado donde encuentras de todo TODO para la casa, los niños, y tu misma;
- CVS, la parafarmacia donde venden productos farmacéuticos, con receta médica o no, y también productos de limpieza personal o de la casa;
- Starbucks, o como tomar un café más o menos aceptable mientras paseas entre estos edificios en busca de una ganga;
- HomeGoods, la tienda donde puedes encontrar todo lo que necesitas (y lo que no necesitas también) de menaje del hogar;
- BestBuy, donde los productos electrónicos más novedosos se apilan al mejor precio del mercado;
- Marshals, donde la ropa de marca está esparcida por doquier;
- Panera Bread, donde puedes comer a toda prisa antes de volver al trabajo;
- y tantas otras marcas comerciales que no acaban nunca.
Finalmente, hablas con alguien que está, como tu, en el parking inmenso de lo que parece ser, sin lugar a dudas, un centro comercial.
Le saludas y esa persona te sonríe. Y antes de que te desvíe la mirada, le dices "Hola".
Ella te responde "Hello".
Si, sin ninguna duda, estás en América. 



Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

al despacho del director

Superpoderes